Antes que nada, desde Bilop queremos dar la bienvenida a todos los visitantes de este blog. Bilop, además de ser una tienda de Zaragoza que trata de ofrecer un nuevo concepto de belleza con una amplia gama de productos de cuidado personal y cosmética, quiere ser un espacio en Internet donde puedas encontrar información, consejos y reflexiones relacionados con la cosmética y el maquillaje. Pero además....

Uno de los valores que guían nuestro trabajo es la búsqueda de una belleza lo más natural posible, en armonía con las cualidades de cada persona y el entorno que nos rodea. Por este motivo, hemos elegido como tema del primer artículo de este blog una pregunta que muchas personas nos hacemos a la hora de elegir un producto de belleza... ¿Cosmética natural o cosmética tradicional?

La conciencia social de respeto al medio ambiente ha crecido exponencialmente en los últimos años. Ligado a esto, cada vez nos hemos vuelto más exigentes con los ingredientes de aquello que consumimos, ya sea por los perjuicios que puede generar en su elaboración o por las contraindicaciones que tengan en nuestro propio organismo. Químicos, materias derivadas del petróleo, sustancias conservantes... Muchas personas buscan productos que no incluyan ninguno de estos ingredientes en su etiqueta o que contengan los menos posibles. Una elección que cada día hacen más personas a la hora de comprar un producto cosmético.

En primer lugar, debemos diferenciar entre cosmética natural y cosmética tradicional. La natural es aquella cuyos ingredientes son de origen natural, al menos en un porcentaje superior al 90%. Trata de evitar así los productos químicos (que principalmente se utilizan como conservantes, colorantes y aromatizantes), materias primas derivadas del petróleo y emulsionantes. Optan por componentes vegetales. Estos productos, además, no son testados en animales. Esto no quiere decir que todos los productos cosméticos tradicionales se testen en animales, sobre todo para comprobar reacciones alérgicas. Cada día son más marcas las que se comprometen a no utilizar seres vivos en sus pruebas de producto, aunque no sean naturales. La diferencia es que todos los productos naturales sí que tienen un compromiso explícito contra la crueldad animal, mientras que en los productos tradicionales ese compromiso lo adquiere cada marca y, aunque cada día está más extendido, no es una condición indispensable.

A la hora de elegir un producto natural nos encontramos con distintos términos en el mercado: natural, ecológico, órganico... No existen unas condiciones comunes en el mercado para calificar un producto como natural, ecológico u orgánico. Los productos ecológicos u orgánicos son aquellos que usan ingredientes naturales de procedencia exclusivamente ecológica, de manera que toda la cosmética ecológica es natural, pero no toda la cosmética natural es ecológica. Aún así tampoco existe un consenso a la hora de calificar este tipo de productos. Desde hace unos años sí que han aparecido avales o certificados que poseen marcas como Uvas frescas, Dr Organic o Aroms Natur. Sin embargo, hay otras marcas que sin tener estos certificados también cumplen con esa filosofía. Además, otro punto a tener en cuenta a la hora de elegir un producto puede ser la proximidad de su elaboración, es decir, que se haya producido en una zona cercana a donde nos encontramos promoviendo así el producto de proximidad, como en nuestro caso puede ocurrir con los desodorantes naturales de De una pieza.

¿Qué beneficios tienen los productos naturales o ecológicos sobre los tradicionales? No existe una respuesta unánime a esta pregunta. Sí que encontramos un consenso mayoritario a la hora de reconocer que los productos químicos pueden provocar mayores perjuicios en nuestra piel y las contraindicaciones que a largo plazo puede generar su absorción en nuestro organismo. Por contra, los expertos también coinciden en señalar que los productos más naturales tienen una menor vida útil al evitar conservantes. Investigando por la red hemos encontrado un listado de criterios que deben seguir los productos naturales y los beneficios que tienen sobre la cosmética tradicional, elaborado por Anna Fábregas Cornellá, licenciada en Ciencias Químicas. Desde Bilop esperamos que este artículo te haya despejado algunas dudas sobre la cosmética natural y te sirva de ayuda a la hora de elegir tus productos. Cualquier duda o comentario nos lo puedes hacer llegar a CORREO ELECTRÓNICO y también puedes acceder a nuestra tienda online donde disponemos de una amplia gama de productos naturales y ecológicos.

Criterios de la Cosmética Natural

- Emplear materias primas de origen vegetal, pudiendo éstas ser de cultivo ecológico o silvestre certificado. Quedan excluidas las materias primas de origen animal.
- También se permiten materias primas de origen mineral como pueden ser las sales inorgánicas.
- Queda totalmente prohibido el hecho de testar con animales, tanto en lo que a materias primas se refiere, así como en los productos ya terminados.
- En el caso de las emulsiones, el uso de emulgentes y tensoactivos de origen vegetal.
- Quedan excluidas las sustancias sintéticas.
- Conservantes de origen natural.
- No se permite el uso de las radiaciones para preservar el producto acabado o sus ingredientes de la contaminación microbiológica.
- Uso de envases reciclables o biodegradables con un mínimo impacto medioambiental.

Beneficios de la Cosmética Natural
- Mejor tolerancia dérmica. Al ser formulados con material primas de origen natural, en general serán menos agresivos. Aún así, hay que tener en cuenta que no todos serán inocuos, es decir, no por ser 100% naturales serán hipoalergénicos.
- Fortalece y mejora las funciones dérmicas de una forma natural y eficaz.
- Favorece la regeneración celular.
- Actúa en prevención protegiendo y manteniendo la barrera y función de la piel.
- Aporta un efecto "lifting" natural.
- Mayor calidad del producto cosmético final.
- Evita el paso de materiales extraños en el organismo.
- Aporte de hidratación y suavidad de forma natural a la piel.
- Política ecológica en los procesos de producción.